La industria de la cosmética en Latinoamérica está liderada por una rivalidad de dos hermanos peruanos, Fernando y Eduardo Belmont, quienes decidieron en su momento tomar caminos por separado y triunfar cada uno con su propia compañía, convirtiéndose en la lucha empresarial más importante del hemisferio: Yanbal vs. Belcorp (L’BEL, Esika y Cyzone).

Vamos a conocer un poco sobre estos empresarios multimillonarios de la región, su rivalidad y el imperio que cada uno levantó por su lado.

Yanbal y Belcorp: los hermanos detrás de estas marcas

Las compañías de cosméticas Yanbal y Belcorp, aparte de ser exitosas y reconocidas, son hermanas. ¿Por qué? ¿Quiénes están detrás de estas marcas? Todo empieza con dos hermanos, quienes iniciaron una rivalidad empresarial; hablamos de Fernando Belmont Anderson, presidente de Yanbal Internacional, y su hermano Eduardo, presidente de Belcorp.

La historia de éxitos de los hermanos Belmont Anderson se remonta a su niñez, ya que durante esos años empezaron a conocer lo que es el liderazgo de proyectos, esto gracias a los negocios familiares. Su abuelo, Alejandro Belmont Marquesado, fue el segundo dueño de la mítica Botica Francesa.

En la década de los 60, estos hermanos decidieron estudiar Administración de Empresas en la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill, lo que les sirvió para adentrarse y conocer la industria de los cosméticos.

Fernando regresó al Perú queriendo formar su propio emprendimiento, lográndolo en 1967 con la fundación de Yanbal, una compañía de cosméticos de mucha calidad a un precio asequible, cuyo eje central se basaba en las ventas a través de mujeres peruanas, quienes ingresaron al mercado laboral siendo vendedoras de sus productos.

En 1968, Eduardo empezó como gerente de ventas y la marca se consolidó, ya para 1970 era director de Yanbal en el Perú. La empresa prosperó y se convirtió en referencia en todo Perú, pero ¿por qué los hermanos Belmont tomaron caminos separados?

Yanbal vs. Belcorp: una rivalidad fraterna

Yanbal prosperó y se posicionó como la marca cosmética de la clase media, impulsando su éxito con la situación económica que atravesaban otros países en América Latina. El mercado se volvió cerrado y esto le permitiría expandirse en otros países. En los siguientes años, la expansión se dio de la siguiente manera:

Sin embargo, la lucha y enfrentamiento de ideas no paraba entre los hermanos, quienes al no determinar el rumbo que querían para la empresa, dieron inicio a la conocida ruptura que sigue en la actualidad.

En el año 1985, Eduardo decidió seguir su propio camino y lanzó en Colombia la marca Ebel, que sería el origen de su propio emprendimiento. Para 1988, la hermandad empresarial se terminó por completo y fue entonces cuando Fernando se quedó con Unique-Yanbal, mientras que Eduardo fundó Belcorp (L’BEL, Esika y Cyzone).

Sobre la ruptura, los hermanos fueron muy diplomáticos al hablar de lo sucedido. En su momento, Fernando se refirió al respecto, diciendo que: “mi hermano se quedó al frente de la compañía y cuando regresé teníamos diferentes puntos de vista de hacia dónde debía ir. Él optó por independizarse”, añadió el ejecutivo.

Por su parte, Eduardo se refirió a la separación en una entrevista para la revista Poder, diciendo lo siguiente: “considero que fue una decisión acertada, ambos hemos logrado consolidar dos grandes empresas muy competitivas, que impulsan el desarrollo y el crecimiento de miles de personas en los países donde operan. Creíamos que podíamos lograr más con dos empresas independientes”.

Ahora, los dueños de esas compañías son considerados los hombres más ricos de Perú. Eduardo Belmont, con una fortuna de 6.100 millones de dólares, y Juan Fernando, con 2.300 millones. Para acceder a más contenido sobre marketing y emprendimiento, sigue leyendo nuestra revista: 786Magazine.com

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